lunes, 31 de agosto de 2015

REFLEXION

Quilmes no jugó bien ante Temperley. Venía de cinco victorias seguidas, cuatro por el torneo y la restante, por la Copa Argentina, y el hincha que fue a ver el encuentro con el Celeste suponía que podría volver a sumar.
Lo que no tenía en cuenta el simpatizante es la característica del rival. Temperley apenas sufrió 16 caídas en 22 fechas, todo un signo. Es cierto que hace pocos goles (apenas 14) pero a su defensa le llegan poco.
Para eso ocupa los espacios, complica al rival y si éste le da alguan ventaja, intenta aprovecharla.
Eso pasó en el Centenario, aunque Temperley no aprovechó los regalos de la defensa quilmeña, sobre todo el de Alegre, que no supo capitalizar López.
De todas maneras, se sumó un punto. El técnico Sava reconoció que no se jugó bien y que se falló muchas veces en la precisión de los pases.
Rodrigo Braña mantuvo su nivel, no pasó lo mismo con Pérez Godoy, y eso lo sufrió el Chapu, quien debió ganarse dos amarillas para evitar ulterioridades, dejando a su equipo con 10 y no pudiendo estar el próximo encuentro con Rafaela (sí lo podrá hacer el jueves ante Estudiantes por la Copa Argentina).
Quilmes deberá mejorar su juego en Rafaela, ante en Lanús con los Pinchas, y para eso deberá ajustar detalles para no sufrir los problemas que con poco le generó Temperley.
De todas maneras hay que sacarse el sombrero ante la campaña de este equipo con Sava. No se entendió a ese hincha tribunero que insultaba a Braña y a Sava, con todo lo que ellos aportan al equipo.
Sin duda, fue una gota en el océano, aunque parece un despropósito.
Habrá que ver qué pasa con la fecha 23, según lo que se resuelva mañana en AFA, donde también se podrá producir el crack al pacto que hubo entre Tinelli y el presidente, Luis Segura. Como éste no cumplió con la reincorporación del dirigente del interior Fernández, el hombre de Showmatch estaría dispuesto a volver a fojas cero y pedir que se adelanten las elecciones.
Volviendo a Quilmes, lo importante es sumar, con autocrítica por supuesto pero con la mente puesta en estas ocho fechas que restan, o sea 24 puntos, de los que habrá que tratar de conseguir 12 al menos.¿Se podrá?

CENTRAL

Rosario Central no se resigna. En Santa Fe logró una valiosa victoria por 1 a 0 sobre Unión.

BOCA

Boca venció a Gimnasia 2 a 1 en un duro encuentro, que terminó con tres expulsados, y gobierna en soledad el torneo de primera división.
El Xeneize aprovechó el empate de San Lorenzo con Bánfield, para quedar dos puntos arriba del Santo.
En la próxima fecha en la Bombonera se juega el partido más importante del torneo, entre el local y San Lorenzo. Si Boca gana habrá sacado una importante ventaja sobre su escolta, que le darán mucho aire para pensar en el título. De todas maneras no debe olvidarse que en la fecha 24, la de los clásicos, Boca deberá visitar a River en el Monumental. Y si bien el Millonario parece haber sentido el trajín de los últimos títulos, buscará quedarse con los tres puntos en una nueva edición del Superclásico.

QUILMES-PINCHAS

El jueves a las 19 juegan en Lanús, Estudiantes de La Plata y Quilmes, por la Copa Argentina. El ganador enfrentará en la próxima ronda a Rosario Central.
Quilmes viene de empatar sin goles con Tempeley y el Pincha también igualó 1 a 1 con Independiente.

RAFAELA

Atlético Rafaela, próximo rival de Quilmes, ganó en su visita a Junín. Derrotó a Sarmiento 1 a 0, con un gol sobre la hora.

ELECCIONES

Siguen poniéndose en pantallas los malditos defectos del sistema eleccionario argentino, con  una serie de picardías, algunas de una grosería bestial, que no son de ahora sino que vienen de antes.
Lo ocurrido en Tucumán, también en la provincia de Buenos Aires, y que puede repetirse en poco tiempo en Chaco, no es más que una demostración de los baches que la democracia debe asfaltar, para que no se repitan.
En ese sentido, oficialismo y oposición -porque los males aparecen en ambos lados, así se vio en Tucumán- deberán tomar las medidas del caso para evitar que se repitan estos episodios, que tanto mal le hacen al sistema democrático.

PIMPI

Simplemente, Pimpi Ferrando. El actor dio una clase de teatro el pasado sábado en Polaridades, componiendo el personaje de Jerry, de la obra Historia del zoo, de Edward Albee.
Una actuación estupenda de Ferrando, mostrando toda su versatilidad, moviendo y conmoviendo a la concurrencia.
Junto a Jorge Graffigna, en el rol de Peter, pudieron desarrollar una obra de alto vuelo, que habla de la condición humana y de la necesidad de comunicación.
Esta pieza fue estrenada sobre fines de los 50, y relata la historia de un personaje -Peter- que todos los domingos a la tarde se sentaba en el banco de un parque neoyorquino para dedicar el tiempo a la lectura.
Uno de esos domingos llega el personaje de Jerry, quien abre la conversación diciéndole que había estado en el zoo.
De ahí en más va desplegando toda su verborragia para hacer entender a su ocasional interlocutor todo lo que le pasa. Hay en Jerry una búsqueda casi existencial de la comunicación. Quiere que alguien lo escuche, eso lo dice a gritos, y toma a Peter como el receptor ideal.
Dentro de la larga perorata de Jerry, contando todas sus vivencias, desde su lugar de residencia hasta sus sentimientos, aparece el ya clásico Monólogo del perro, que él presenta como la historia de Jerry y el Perro.
Poco a poco va mostrándole a Peter sus necesidades de comunicación, y aunque éste parece ignorarlo, se va metiendo en la historia hasta conmoverse.
La historia tiene un final que sirve para redimir a Jerry y para poner a Peter como defensor de su honor y de su dignidad. Jerry termina pidiéndole perdón y agradeciéndole por haberlo escuchado y quizás, entendido.
En síntesis, una obra descomunal, que levantó a la audiencia de sus butacas en el siempre acogedor Polaridades, para celebrar las actuaciones.
Como siempre, la dirección de Alejandro Casagrande rayó a gran altura.
Vale adelantar que la pieza será presentada el 12 de setiembre en el festival de teatro de Saladillo, y seguramente se llevará los premios adecuados, porque todos los elementos que se aglutinan así lo ameritan.
Será una nueva posibilidad de que Quilmes tenga una representación de lujo en el festival de la ciudad bonaerense.
Pimpi Ferrando, vale recordarlo, lució a gran altura tiempo atrás, también en Polaridades -el hermoso espacio que administra Nora Camún con singular eficacia- demostró sus condiciones, componiendo a Stéfano, la pieza de Armando Discépolo.